En los últimos años, ha habido un claro auge en el mundo de los juegos de mesa y ahora podemos encontrar propuestas prácticamente de cualquier temática. Entre ellas, los animales se han convertido en un tema muy recurrente y popular, y los insectos no se han quedado atrás.
Para aquellos que queráis tener a los insectos presentes en vuestras partidas, hemos seleccionado cuatro recomendaciones en las que tienen mucho protagonismo:
1. Póquer de bichos (Cockroach Poker)

A pesar de su nombre, no es un juego de póquer tradicional. “Poquér de bichos” es un divertido juego para 2 – 6 jugadores, donde el objetivo principal es evitar ser engañado y, a su vez, conseguir engañar a los demás. Para ello, se intercambian cartas de bicho boca abajo y se intenta deducir o simular la verdad sobre su contenido. La baraja incluye ocho tipos de animales: cucarachas, chinches, moscas, arañas, escorpiones, murciélagos, ranas y ratas. No te preocupes si no se te da bien engañar, con unas rondas, el juego te enseñará a dar “mosca” por “rata”.
2. El abejorro tramposo (Schummel Hummel)

Como su nombre indica, en este juego para 3 – 5 jugadores, también hay que engañar, un poco o bastante según lo prefiera cada participante. El objetivo es quedarse sin cartas en la mano. Para conseguirlo, tendremos que ir jugando cartas de flor y cartas con insectos que activan diferentes acciones. Pero también podremos deshacernos de nuestras cartas haciendo trampas, es decir, perdiéndolas disimuladamente sin que nos descubra el jugador que tenga la carta de “gusano guardián”. De hecho, las trampas son necesarias para perder las cartas de “abejorro tramposo”, que no se pueden jugar de otra forma. La combinación de trampas con acciones que requieren rapidez y reflejos, crea un juego muy animado en el que no se puede perder la atención ni un segundo.
3. Hive

Hive es un juego de estrategia para dos personas que recuerda al ajedrez, pero con bichos. El juego consta de dos conjuntos de piezas hexagonales con diferentes tipos de artrópodos, que los jugadores irán colocando para formar una «colmena». El objetivo final es capturar a la abeja reina del oponente rodeándola de piezas.
Cada tipo de insecto tiene sus propias reglas de movimiento: por ejemplo, los saltamontes pueden saltar sobre cualquier número de piezas en línea recta, mientras que las hormigas se desplazan cualquier número de casillas por el perímetro de la colmena. Una gran ventaja de este juego es su portabilidad, gracias a sus piezas de resina y la existencia de una versión de bolsillo (Hive Pocket) con piezas más pequeñas.
4. Honey Buzz

Honey Buzz es el juego más complejo de esta selección, con partidas que superan la hora de duración. En este juego, las abejas, que acaban de descubrir la economía, deben gestionar sus colmenas para producir miel y venderla a otros animales del bosque. Para lograrlo, los jugadores manejarán a sus obreras, que expandirán las celdillas del panal para almacenar néctar y polen, producir miel, criar nuevas larvas de obreras y vender sus productos.
Los componentes del juego son muy bonitos y detallados; por ejemplo, encontramos distintas piezas que representan diferentes tipos de miel y polen. Además, aunque el juego base acepta entre 2 y 4 jugadores, incluye reglas específicas para disfrutar de la experiencia en solitario.
Como podéis ver, los estilos de juego son muy diferentes y hay opciones tanto para aquellos jugadores que disfrutan analizando cada jugada y la estrategia, como para quienes buscan juegos ligeros con los que divertirse y reírse en compañía. Aun así, esta es solo una pequeña muestra de los muchos juegos con insectos que existen y que, a medida que probemos, os iremos presentando.

