Si has buscado información sobre cómo ayudar a los polinizadores, es probable que te hayas encontrado las llamadas “bombas” o “bolas” de semillas: unas bolitas compuestas por semillas recubiertas de arcilla, agua y diferentes materiales orgánicos, diseñadas para lanzarse sobre terrenos que se quieren renaturalizar.

Dada su popularidad, nos preguntamos si realmente favorecen la germinación y el establecimiento de las plantas. Las opiniones parecen ser muy variadas, por lo que hemos revisado la bibliografía científica para conocer mejor su eficacia, y de qué depende.

Las bolas de semillas se diseñan con el objetivo de protegerlas y proporcionarles un microambiente con las condiciones necesarias para la germinación y el crecimiento inicial de la plántula. En teoría, el recubrimiento retiene la humedad, mejora el contacto con el sustrato y reduce la pérdida de las semillas por desplazamiento o depredación.

Abeja posada sobre una flor amarilla de diente de león en un fondo verde.
Las bolas de semillas se han popularizado como una forma de favorecer a los polinizadores

Aunque no hemos encontrado estudios específicos sobre las bombas de semillas comerciales dirigidas a polinizadores, sí existe literatura científica sobre el uso de bolitas o pellets de semillas utilizados en restauración ecológica. Una revisión de estos estudios mostró resultados muy variables, con efectos positivos en el desarrollo de las plantas en algunos casos, y efectos neutros o incluso negativos en otros.

Esta variabilidad se debe a múltiples factores. Entre ellos, la composición del pellet, la proporción de materiales, la posición de la semilla (en el interior o en la superficie del pellet), la especie vegetal y las condiciones del entorno donde se depositan.

Algunas recomendaciones parecen aplicarse de forma general. Por ejemplo, las semillas pequeñas suelen tener dificultad para emerger desde cierta profundidad, por lo que colocarlas en la periferia del pellet o sembrarlas directamente puede resultar más efectivo que situarlas en su interior. También se ha observado que el vermicompost (compost producido por lombrices) puede favorecer el desarrollo inicial de las plantas en mayor medida que otros materiales orgánicos. Además, se ha sugerido que la presencia de azúcares podría aumentar la atracción de animales y, en consecuencia, la depredación de las semillas.

Los materiales utilizados y su proporción deben proporcionar cierta resistencia al pellet para que no se desintegre y, al mismo tiempo, permitir la absorción de agua. También es importante el proceso de formación de los pellets, ya que en algunos casos se ha observado que la maquinaria utilizada puede fragmentar las semillas, haciendo que pierdan su viabilidad.

Grupo de hormigas negras trabajando en una colina de tierra con piedras y hojas verdes.
Las hormigas pueden depredar las semillas tras la siembra

Otros factores son más difíciles de controlar o predecir. En muchos casos, la idoneidad del sustrato y el éxito del desarrollo de la planta dependen de las condiciones del lugar de siembra. Por ejemplo, en zonas áridas, la falta de lluvia puede limitar la germinación de las semillas y reducir la eficacia de los pellets. En cambio, en suelos pobres, los sustratos que aportan nutrientes pueden resultar especialmente beneficiosos.

Un estudio observó que la incorporación de restos de hojas o extractos de frutas en los pellets favoreció en gran medida el desarrollo de las plantas en comparación con la siembra directa. Sin embargo, tanto en este como en otros estudios, los resultados dependen en gran medida de la especie vegetal. Cada planta presenta unos requerimientos específicos que pueden incluir incluso pretratamientos para favorecer la germinación.

En conclusión, las bombas o bolas de semillas tienen el potencial de mejorar el establecimiento de las plantas, pero su eficacia depende de diversos factores, como la especie, el diseño del pellet y las condiciones ambientales. El recubrimiento de las semillas no garantiza el éxito por sí solo.

Con o sin bolitas, lo importante es dar el paso y sembrar plantas que ayuden a los polinizadores.

Referencias

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Lieurance, P. E., Mills, C. H., Tetu, S. G., & Gallagher, R. V. (2024). Putting seed traits into pellets: Using seed mass data to improve seed encapsulation technology for native plant revegetation. Journal of Applied Ecology61(4), 847-858.

Lord, J. M., Paull, J., Pritchard, A. S., Butler, A., & Griffiths, J. W. (2025). Physical properties of seed ball formulations. New Zealand journal of botany63(5), 1715-1722.

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