Durante la primavera de 2024 y 2025 visitamos cuatro jardines de Murcia para evaluar qué plantas atraían un mayor número de insectos. Las observaciones se clasificaron en cinco grupos: abejas de la miel, abejas silvestres, sírfidos, moscas no sírfidas y otros insectos. Podéis encontrar los resultados completos y la metodología detallada en este enlace.
Aquí os mostramos algunas de las especies en las que registramos un mayor número de visitas. Todas ellas son de origen mediterráneo, por lo que están bien adaptadas a nuestro clima y no requieren un alto mantenimiento.
1. Borraja (Borago officinalis)

La borraja es una planta anual con flores en forma de estrella, normalmente de color azul intenso. Puede alcanzar entre 60 y 80 cm de altura. En nuestro estudio fue, con diferencia, la especie más visitada, especialmente por abejas de la miel (Apis mellifera). Además de su valor ecológico, es una planta tradicional en la gastronomía del norte de España.
2. Lavanda (Lavandula dentata)

La lavanda es una planta perenne que puede alcanzar unos 70–80 cm de altura. Sus inflorescencias en forma de espiga, de color morado, están formadas por numerosas flores diminutas. Su floración se prolonga durante las bajas temperaturas, por lo que ofrece alimento a los polinizadores en periodos en los que otras especies ya han dejado de florecer.
3. Salvia (Salvia officinalis)

Planta perenne que alcanza aproximadamente 60 cm de altura, con flores generalmente de color violeta o azul. Aunque es originaria de la región mediterránea, se ha cultivado ampliamente y se ha naturalizado en varias regiones del mundo por sus usos culinarios y medicinales.
En nuestro estudio, fue la especie que recibió un mayor número de visitas por parte de las abejas silvestres junto con la lavanda.
4. Matagallo (Phlomis purpurea)

Arbusto que puede alcanzar en torno a un metro y medio de altura. Sus hojas están cubiertas de finos pelos, lo que les da un aspecto aterciopelado. Las inflorescencias, de tonalidades entre rosa y púrpura, recuerdan a la cresta de un gallo, de ahí su nombre común. Es una especie ibero-africana, especialmente presente en el sur de la Península Ibérica.
5. Olivilla (Teucrium fruticans)

Arbusto perenne de ramas extendidas, que puede superar el metro de altura. Sus hojas verde grisáceas contrastan con las flores, generalmente de tonos entre azul y violeta. Al igual que el matagallo, está bien adaptado a climas secos. El nombre del género «Teucrium» hace referencia al héroe mitológico Teucro, a quien la tradición atribuye el uso medicinal de estas plantas.

