Los escarabajos son los insectos del orden Coleoptera, uno de los grupos con mayor número de especies. Con aproximadamente 390.000 especies descritas, representan entre el 30 % y el 40 % de todos los insectos y casi una cuarta parte de todas las especies de animales, plantas y hongos conocidas.
Características de los escarabajos
Los escarabajos varían en tamaño desde especies diminutas, como Scydosella musawasensis, el insecto de vida libre más pequeño conocido con 0.32 mm, hasta muy grandes, como Titanus giganteus, que alcanza los 17.5 cm y habita en los bosques de la selva amazónica.
El cuerpo de los escarabajos es compacto y está protegido por un fuerte exoesqueleto. Su rasgo más característico es que el primer par de alas está endurecido, formando los élitros, que actúan como una armadura que resguarda los órganos internos y el segundo par de alas, utilizadas para volar. Además, los élitros les ayudan a conservar la humedad y regular la temperatura corporal.

En cuanto a su desarrollo, los escarabajos son holometábolos, realizan una metamorfosis completa. Nacen como larvas, que suelen poseer mandíbulas y una cabeza endurecida en comparación con otros insectos. Su metamorfosis tiene lugar bajo tierra o en cavidades protegidas.
¿Dónde viven?
Aunque la mayoría de los escarabajos son terrestres, también existen muchas especies acuáticas de agua dulce e incluso algunas marinas. Han colonizado casi todos los hábitats del planeta, salvo los océanos, los picos áridos de las montañas altas, y los casquetes polares. Prefieren los ambientes húmedos con diversidad de vegetación nativa, y su mayor diversidad se encuentra en ambientes tropicales y subtropicales.
Su capacidad de adaptación les ha permitido prosperar en una amplia variedad de hábitats. En los bosques, muchas especies saproxílicas habitan la madera de los árboles moribundos o muertos; en los arroyos y estanques, especies como los ditíscidos poseen patas adaptadas para nadar. En el desierto, los tenebriónidos tienen sus élitros fusionados y se entierran durante los períodos de calor para evitar la desecación. Incluso en nuestras casas es posible encontrar especies como los escarabajos de la harina (Tribolium).
¿Qué comen?
Uno de los factores detrás del éxito evolutivo de los escarabajos es su capacidad para alimentarse de todo tipo de tejidos vegetales, incluyendo flores, frutos, semillas, hojas, corteza de los árboles y algas.
Además, también son comunes los escarabajos fungívoros o micófagos, que se alimentan de hongos, y los carnívoros, que depredan insectos, babosas, arañas, milpiés, pulgones e incluso pequeños peces o anfibios en el caso de algunas especies acuáticas.

Menos frecuentes son las especies parásitas y parasitoides, que se alimentan de otras especies causando o no su muerte. Ejemplos de este grupo incluyen el pequeño escarabajo de las colmenas (Aethina tumida), que consume el polen, la miel y los huevos de las abejas melíferas, y las aceiteras (Meloidae), cuyas larvas atacan los nidos de abejas solitarias o los huevos de saltamontes enterrados en el suelo.
Por último, algunas especies se nutren tanto de restos vegetales como animales, como los conocidos escarabajos peloteros, que se nutren de los excrementos de animales vertebrados.
Importancia ecológica
Los escarabajos desempeñan funciones clave en los ecosistemas, que también resultan beneficiosas para los seres humanos. Algunas especies depredadoras, como ciertas mariquitas, ayudan a controlar plagas agrícolas, lo que ha promovido su uso como alternativa natural a los plaguicidas.
Otros escarabajos participan en la polinización, aunque, en general, no son muy eficientes en comparación con otros insectos como las abejas. Además, los escarabajos peloteros y los carábidos contribuyen a la dispersión de semillas.
Su función más importante es el reciclaje de nutrientes. Gracias a su capacidad para digerir distintos tipos de materia orgánica, contribuyen a la descomposición de restos animales y vegetales y a la reincorporación de sus nutrientes al ecosistema. Como curiosidad, en la década de 1960, el gobierno de Australia llegó a importar escarabajos peloteros para enterrar los excrementos de ganado, cuya acumulación estaba resultando problemática, y los escarabajos realizaron la tarea con gran éxito.

